
Cuando recurrimos a una droga, una conducta o aotra persona para poder sobrellevar un sentimiento isoportable corremos el riesgo de desarrollar una dependencia enfermiza.
Si un hombre se convierte en el alivio para sentimientos de ansiedad y abandono, podemos volcernos desesperdamente dependientes de él. Es nuestra "dosis".
Nuestra "dosis" siempre requiere algo en pago por el alivio temporal que nos suministra.Con las relaciones adiciticas el precio es, generalmente -y por lo menos-, una resaca emocional.
Dra Robin Noorwod.
