ORO POR FUERA
Durante años, un vendedor de mandarinas reccoría las aldeas opfreciendo fruta duera de estación. Como era muy difícil obetener buenas mandarinas durante el verano, el comerciante las guardaba en el frío para después venderlas, fuera de époa a precios altísimos. A este vendedor no le preocupaba que la fruta perdiera su natural sabor y su frescura.
Un dia, una clienta se quejó diciendole que sus mandarinas era oro por fuera , pero que carecían de todo valor por dentro, ya que estaban totalmente secas. Viendo que el vendedor no se inmutaba por sus palabras, ella agregó sin amedrentarse: "Eres como el producto que vendes; prometes algo valioso, pero sólo entregas falsedad y engaño"
La calidad comienza en el intrior y encuentra el camino hacia afuera.
Bob Moawad