NI BURRO NI CABALLO
Cierto día llegó a China un emisario proveniente de un país cuyo clima era extremadamente frío. La rigurosidad climática se reflejaba en sus hábitos.Cuando el enviado se reunio con el rey y observó el ceremonial de la corte, quedó deslumbrado ante las vestimentas y costumbres chinas.De regreso a su país contó a su rey lo que había visto y éste decidió imponer el mismo ceremonial en su corte. Pero los colores cálidos de los ropajes y la textura de la seda no se adecuaban a un clima tan riguroso y resultaban incómodos y poco saludables para el gobernante y súbditosUn funcionario sugirió al rey recuperar las antiguas costumbres, que eran apropiadas para su país y formaban parte de su identidad como pueblo.Ante la negativa del rey, el sabio funcionario le dijo:"Practicar el ceremonial chino en nuestro país nos hace parecer absurdos e inadecuados. Un líder debe favorecer siempre el desarrollo naturalde los hechos evitando ser orgulloso y exigente. Facilitar lo que ocurre espontáneamente es más poderoso que imponer algo a la fuerza".El rey comprendió la enseñanza y accedió volver al antiguo ceremonial. La gente compra por sus motivos, no por los tuyos.
Stephen E. Heiman.